viernes, 20 de septiembre de 2013

¿Por qué transversalizar la ética en la administración de empresas, instituciones, organizaciones y en la educación superior?



    Un tema apasionante es la ética y su función disimulada en la acción humana. En la realidad social o, en el imaginario social, hay la exigencia del orden de una realidad individual como de una realidad social. En estas dos realidades están inmersos las opiniones y puntos de vista construidos a lo largo del tiempo. Mismas que indican qué es lo correcto y que no es lo correcto. Según Kant, mientras la legalidad es el mero acuerdo o desacuerdo de la acción con la ley moral sin ninguna referencia a la motivación de la acción, la moralidad considera como motivación de la acción la idea misma del deber. Hegel, por su parte, distingue entre moralidad y eticidad. La primera se refiere a la voluntad subjetiva del bien, mientras que la segunda supone la realización del bien a través de instituciones históricas, principalmente: la familia, la sociedad civil y el Estado, que es la más alta manifestación de la eticidad. Hegel[1] añade que, en este sentido, el Estado es un Dios real que ha entrado en el mundo. En este sentido, la eticidad es la “verdad” de la moralidad, ya que esta se relaciona con aquella como lo finito con lo infinito.
    Ahora ¿Qué tiene que ver todo esto con la pregunta central? Pues bien, si ya habido filósofos que han tocado el tema de la trasnversalidad, es porque han visto la necesidad de redirigir las acciones humanas. Se sabe que la ética es personal y que esta no tiene nada que ver con las instituciones o con las grandes organizaciones. Si no con una cuestión más de autodeterminación del acto. Lo interesante es, que cualquier relación es interrelación, por lo tanto, de alguna manera afecta o beneficia al conjunto, o a los seres en relación. Lo rescatable de esto es que todos nos sumergimos en el mundo de la legalidad informal, o lo que se conoce como derecho consuetudinario. Esto quiere decir que en el mundo social, hay ideas ya establecidas las cuales le hacen ser a determinada realidad. En esa determinación nosotros jugamos un rol, un papel que muchas veces no es bien dirigido, es decir, no se toma al ser humano en su totalidad sino como utilidad. Las instituciones administrativas, organizaciones incluso las que se dedican a la educación cosificaron en alguna manera al ser humano. Esto en vez de ayudar a la construcción del ser humano, ha hecho que se quede en los lechos de la sola producción. Al hombre no se ve como un ser humano, sino como una herramienta que puede y tiene que producir para sobrevivir. Entonces la realidad moral ha creado un constructo ideal para comportarse dentro de este ámbito. Por eso busca cierto tipo de hombre, no cierto ser humano. El sentido o mejor dicho la reflexión ética se pone de lado, porque lo que importa es producir.
Las normas, son claras, la responsabilidad, los valores, la obligación, es clara; producir para vivir. Considero que en la actualidad ya no hay el respeto hacia sí mismo como hacia el otro, nos hemos convertido en medio para el fin de la supervivencia. Las supuestas ayudas son utilitarias, es decir bajo la pregunta ¿me conviene? Ya no hay la valoración positiva a determinados hechos, sino hay la valoración del sometimiento, del que todo esta mal. Por eso, es que el ser humano en la actualidad esta cosificado, enajenado, no es feliz. Cambiar eso, nos va llevar cambiar todo el sistema político y económico del país.

Atte. Santos Diamantino.


[1] Hegel G. W. F. Principios de la filosofía del derecho, Ed. Sudamericana, buenos Aires, 1975. Pág. 195-196.

martes, 13 de agosto de 2013


Las apachetas de Ventilla

Santos Diamantino

 

Introducción

Si definimos este trabajo como un acercamiento a la realidad, muchos nos criticarían porque pensarían que estamos viviendo en la luna. No obstante, este trabajo tiene la intención de explicar o mejor dicho comentar sobre nuestro paso por las apachetas de ventilla en la ciudad de El Alto.

Objetivos 

Nuestro objetivo es dar a conocer lo que pudimos observar en las apachetas de ventilla. Misma que tiene su utilidad como parte de una metodología de la investigación científica y social.

Metodología

En este trabajo se usa el trabajo de campo, la observación, expresiones populares sobre el terreno.

Análisis de la realidad observada

Se dice que las apachetas son características de los pueblos andinos, y estas tienen las características de ser pequeños montículos de piedras, donde los visitantes van y ofrendan, en su mayoría puede observarse que son viajeros quienes piden y ofrecen en estos lugares sagrados, para no tener desgracias en el camino, en la salud, en el dinero, en el amor. es por ello que la mayoría de las apachetas pueden apreciarse a los costados de las carreteras, caminos y senderos.

Los que van a estos lugares místicos, piden y agradecen a la Pachamama (Madre Tierra) y a los Apus (dioses de las montañas) colocando una piedra sobre la otra y, en algunos casos, dejando todo tipo de ofrendas como comida, bebida, cigarros, y otros elementos que ayudan a la saciedad de la tierra.

Cuando uno observa las diferentes apachetas, como el de la cumbre (camino a los Yungas) o el de ventilla (ciudad del alto), se puede observar que no hay una altura establecida de ambas, hay apachetas pequeñas como grandes, en forma de cruz, de sapo, auto, o simplemente una piedra en forma de huevo. Gnoseológicamente, estos lugares tienen un objetivo dentro de la creencia, el orden dentro de la sociedad, según lo que expresan algunos, se puede asumir como la repuesta a la frase del rey Talión, ojo por ojo y diente por diente. Si tú me das yo te doy, no obstante algunos prefieren decir que estos lugares solo tienen un significado religioso y dicen que son altares donde rinden homenaje a los dioses.

En la actualidad muchos imitan esas acciones, algunos sin saber, otros sabiendo, y otros por simple curiosidad del “haber que pasa”.


Esta apacheta esta sobre el camino, en ella se puede observar, una reunión de elementos como serpentina, cerveza, alcohol, flores de todo color, personas haciendo peticiones, madera, ceniza en el piso por el quemado del ritual de la mesa realizada por un amauta.



Esta es otra apacheta que se encuentra al frente, ubicada en ventilla, en ella podemos observar una bandera wiphala, y tres piedras en forma de sapos. En esta imagen se puede ver que hay cierta sincretismo cultural entre el mundo católica y el mundo andino, ya que en esas pequeñas casetitas se encuentra una virgen.

Conclusiones

Para terminar como he podido observar, las apachetas son formas de montículo artificial, hechos intencionalmente, con elementos físicos como piedras, cemento, arena. Cuerpos físicos que fueron trasladados por hombres. Tiene la forma cónica, o en otros caso es en forma de cruz, o de sapo, o auto, y esta apacheta esta al costado del camino.

En las dos que observamos sus tamaños no eran definidos, no obstante, vimos que a los alrededores tenían como una especie de vereda. Por el mes de agosto, estas apachetas se encuentran cubiertas de ofrenda, y a los alrededores se instalan amautas. Como podemos ver en fotos que están a continuación.

 en esta fotografía el amauta challa la tierra con cerveza luego de haber hecho el ritual.

 una señora prepara la mesa, para una familia.

 El amauta abraza a las personas que ofrecieron la mesa para que les vaya bien.

 

 Aquí podemos observar, cuatro botellas de cerveza, y dos personas viendo como su mesa se consume ante el fuego, vistas a la montaña.

 Aquí podemos observar, el preparado de la fogata, en forma cuadrada y dentro de ella un sullu, o una llamita seca, y al lado la señora prepara su mesa para el ritual y de fondo sus minibuses, y por supuesto la bandera wiphala y las casetas de los amautas en ventilla.

 Esta es en la apacheta del frente, en ella podemos observar, como el fuego consume la mesa ofrecida a la pachamama.

Cenizas que muestran, como se consumio la mesa.

 

 El entierro de la mesa y dos bebidas encima.

lunes, 8 de julio de 2013

medicina tradicional

La antropología de la salud y la medicina tradicional

Por. Santos Diamantino[1]

 

 

En este acápite utilizaremos la siguiente hermenéutica para la redacción, iremos en nuestra explicación de lo general a lo particular (lógica deductiva). La antropología de la salud se encuentra inmersa en el área de la antropología social[2]. “En el área de la salud pública, la antropología social está cobrando enorme importancia. Su finalidad primordial es presentar, estudiar y sugerir cambios a ciertos hábitos que afectan de forma negativa a una comunidad.” Por eso la antropología de la salud recobro suma importancia, ya que el antropólogo es uno de los que ofrece posibilidades al trabajador de la salud, el antropólogo da ideas que pueden llegar a facilitar al sanitarista, incluso por su trabajo de campo, este, puede proporcionarle algunos métodos y técnicas para el abordaje de la curación mediante otras formas que la ciencia desconoce, como las plantas que se dan en la naturaleza.

            Consideramos que la antropología de la salud puede colaborar en la promoción para la salud, la prevención de las enfermedades y la prolongación de la vida. Para eso, el antropólogo debe inmiscuirse en temas que van relacionados:

·         Con lo físico y biológico

·         Las creencias y formas de conducta del individuo en la comunidad.

·         Con el control de vectores que transmiten las enfermedades y al mejoramiento de la habitación para proteger al hombre de las inclemencias ambientales.

·         Con el establecimiento de patrones de conducta, actitudes y conocimientos que permitan al individuo mantener la salud.[3]    

La antropología de la salud debe facilitar pautas para la vida diaria, como hábitos favorables para el desarrollo del individuo.[4] El antropólogo de la salud debería dar pautas de comportamiento en la educación primaria, indicando los beneficios de protegerse ante las enfermedades. Una comunidad bien informada actuará en la dirección necesaria para la protección de la salud individual y colectiva, siempre y cuando conozca adecuadamente las motivaciones más importantes para la población, como pueden ser la protección de la niñez, la cohesión de la familia y el mantenimiento de la integridad de la población.[5]

Ahora, para ser un facilitador, o para ser un antropólogo de la salud, el profesional debe conocer la historia, el tiempo, los movimientos de la gente que reside en determinado lugar. Es así, que el antropólogo debe conocer la cosmovisión de un pueblo para poder dar pautas de comportamiento que ayudan al buen vivir. Los trabajos medicinales varían según la región, y según el conocimiento de cada lugar.

Frente a esto hay la evolución de la medicina tradicional, que según Carmen Beatriz Loza, fue una conquista del pueblo.

“Se evidenciara, que a pesar de los esfuerzos por democratizar la salud y de haber tomado en consideración a los indígenas en sus planes, estos no se concretaron debido a la lenta e inestable organización del sistema de atención de la salud.”[6]

 

“… se continúa invisibilizando al indígena del sistema, pues desde antes de la independencia se consideraba al indígena como un elemento del sistema económico, que debía resolver sus problemas de salud con los elementos de la naturaleza, aplicados por sus propios expertos, con objeto de salvar a sus familias de la ruina. En este sentido, se continúan implementando medidas de corte colonial, ya que el indígena sigue siendo separado del hospital y la botica.”[7]

 

La medicina tradicional como se la conoce a los instrumentos curativos que usa el indígena, no tiene o por lo menos antes no tenía una apertura para desenvolverse y así aportar al conocimiento. Lamentablemente la sociedad republicana no veía con buenos ojos a los remedios curativos, es por eso que muchas veces se resistían, porque querían parecerse a la sociedad burguesa de Europa. Todo lo que hacía el indígena era vista (aún podemos decir) como algo inferior, los que tenían cierto conocimiento de la ciencia como anti-científico y esta hacía dar cuenta que era nocivo para la salud. Pero digamos qué entendemos por medicina tradicional y cuáles son sus funciones.

 

1.1. Que es la medicina tradicional.

La medicina tradicional, en sentido genérico, es;

 

·         … el conjunto sistemático de creencia, nociones, conocimientos, prácticas de atención a la salud que existen conservándose a través de los siglos en las culturas “no científicas” como parte vital de sus estructura social.

 

·         En sus inicios se la ligó a la magia y a la religión.

 

·         La medicina tradicional considera la salud y la enfermedad como “fases que definen la armonía del universo. El hombre como parte integrante del cosmos, fusiona en euritmia con las restantes partes que lo componen; cuando el equilibrio se rompe, sobreviene la enfermedad y la muerte.

 

·         En la medicina indígena el cosmos es místicamente concebido como unidad indivisible en que se confunde lo que acostumbramos calificar como natural y sobrenatural”[8].

 

·         La medicina tradicional es la suma de todos los conocimientos teóricos y prácticos, explicables o no, utilizados para diagnóstico, prevención y supresión de trastornos físicos, mentales o sociales basados exclusivamente en la experiencia y en la observación y transmitidos verbalmente o por escrito de una generación a otra.

 

·         La medicina tradicional puede considerarse también como una firme amalgama de práctica médica activa y experiencia ancestral.

 

·         La Medicina Tradicional es la suma total de conocimientos, técnicas y procedimientos basados en las teorías, las creencias y las experiencias indígenas de diferentes culturas, sean o no explicables, utilizados para el mantenimiento de la salud, así como para la prevención, el diagnóstico, la mejora o el tratamiento de enfermedades físicas y mentales. En algunos países se utilizan indistintamente los términos medicina complementaria/alternativa/no convencional y medicina tradicional.”[9]

·         La medicina indígena es un sistema de salud ya que tiene su propia manera de diagnosticar y de elegir sus propios métodos de curación. Puede ser analizada desde el término “medicina tradicional”, ya que el conocimiento que envuelve es trasmitido de generación en generación. Sus métodos de sanación involucran la espiritualidad por dos razones: por una parte, toda vez que tiene como presupuesto que el que cura es el creador y el médico sólo es un canal entre éste y el paciente, y, por otra parte, ya que dichos métodos están diseñados para el espíritu. En este sentido, la medicina indígena tiene el propósito de que el paciente recupere su estado natural de armonía; esto se logra ayudándolo a que se reconcilie con Dios, con su familia y con la naturaleza. Se dice también que es una medicina alternativa debido a que no está comprendida en el concepto de medicina alópata o convencional.”[10]

 

La medicina tradicional es otra forma de acercamiento al ser humano, es una piedra en el zapato para la ciencia médica, es una forma más simple de curación y de eliminación del dolor. Como dice en el enunciado, al no poder combatir la ciencia medica con otros aspectos del conocimiento directo, la calificó de ser mágica, es decir; la medicina tradicional era un conjunto de técnicas y métodos que persiguen un dominio de las fuerzas de la naturaleza basado sustancialmente en la superstición, esto es, en creencias sin fundamento justificado en la eficacia de conjuros, hechizos o invocaciones a poderes ocultos. No obstante, el objetivo de la medicina tradicional era más grande que el objetivo de la medicina tradicional, su objetivo era el equilibrio, la unidad entre el mundo y el ser humano, ambas deben respetarse y cuidarse. Técnica, creencia y experiencia son características específicas de la medicina tradicional.

 



[1] Lic. Filosofía, Estudiante de Antropología (UMSA).
[2] Palabras del Dr. Gonzalo Aguirre Beltrán
[3] Donati, P. (1994). Manual de sociología de la salud. Madrid: Díaz de Santos, S.A. Fassin, D. (1992). Antropología y salud en comunidades indígenas. Quito: Abya-Yalar. Modena. M.E. (1990). Madres, médicos y curanderos. México: CIESAS.
[4] Hacemos referencia a la higiene personal, a la nutrición, al reposo y otros hábitos que son importantes para el equilibrio.
[5] Uriel Andrade Camacho,  La antropología social: una prospectiva en la salud pública, Maestría en Administración de Sistemas de Salud de la Universidad Veracruzana, Médicos y Odontólogos, Xalapa. Revista de Divulgación Científica y tecnológica, de la universidad Veracruzana. Volumen XVII, número 3, año 2004, septiembre- diciembre.
[6] Carmen Beatriz Loza V. Kallawaya, Reconocimiento mundial a una ciencia e los Andes, publicación realizada por el viceministerio de Cultura y la fundación cultural del BCB con el auspicio de la UNESCO. Bolivia, La Paz, 2004. 67.
[7] Ibíd.
[8] Guillermo Aguirre Beltrán. El rol de la medicina en las regiones de refugio. Ed. Instituto Nacional Indigenista, Mexico, 1980.
[9] Biblioteca Virtual en Salud, de los pueblos indígenas del Estado plurinacional de Bolivia http://pueblosindigenas.bvsp.org.bo/php/level.php?lang=es&component=50&item=3
 
[10] KÖNIG, Sara: “La medicina indígena un sistema de salud” En base a la entrevista a Teresa Rivas Salcido, Médico indígena maya.

La antropología de la salud y la medicina tradicional

Por. Santos Diamantino[1]

 

En este acápite utilizaremos la siguiente hermenéutica para la redacción, iremos en nuestra explicación de lo general a lo particular (lógica deductiva). La antropología de la salud se encuentra inmersa en el área de la antropología social[2]. “En el área de la salud pública, la antropología social está cobrando enorme importancia. Su finalidad primordial es presentar, estudiar y sugerir cambios a ciertos hábitos que afectan de forma negativa a una comunidad.” Por eso la antropología de la salud recobro suma importancia, ya que el antropólogo es uno de los que ofrece posibilidades al trabajador de la salud, el antropólogo da ideas que pueden llegar a facilitar al sanitarista, incluso por su trabajo de campo, este, puede proporcionarle algunos métodos y técnicas para el abordaje de la curación mediante otras formas que la ciencia desconoce, como las plantas que se dan en la naturaleza.

            Consideramos que la antropología de la salud puede colaborar en la promoción para la salud, la prevención de las enfermedades y la prolongación de la vida. Para eso, el antropólogo debe inmiscuirse en temas que van relacionados:

·         Con lo físico y biológico

·         Las creencias y formas de conducta del individuo en la comunidad.

·         Con el control de vectores que transmiten las enfermedades y al mejoramiento de la habitación para proteger al hombre de las inclemencias ambientales.

·         Con el establecimiento de patrones de conducta, actitudes y conocimientos que permitan al individuo mantener la salud.[3]    

La antropología de la salud debe facilitar pautas para la vida diaria, como hábitos favorables para el desarrollo del individuo.[4] El antropólogo de la salud debería dar pautas de comportamiento en la educación primaria, indicando los beneficios de protegerse ante las enfermedades. Una comunidad bien informada actuará en la dirección necesaria para la protección de la salud individual y colectiva, siempre y cuando conozca adecuadamente las motivaciones más importantes para la población, como pueden ser la protección de la niñez, la cohesión de la familia y el mantenimiento de la integridad de la población.[5]

Ahora, para ser un facilitador, o para ser un antropólogo de la salud, el profesional debe conocer la historia, el tiempo, los movimientos de la gente que reside en determinado lugar. Es así, que el antropólogo debe conocer la cosmovisión de un pueblo para poder dar pautas de comportamiento que ayudan al buen vivir. Los trabajos medicinales varían según la región, y según el conocimiento de cada lugar.

Frente a esto hay la evolución de la medicina tradicional, que según Carmen Beatriz Loza, fue una conquista del pueblo.

“Se evidenciara, que a pesar de los esfuerzos por democratizar la salud y de haber tomado en consideración a los indígenas en sus planes, estos no se concretaron debido a la lenta e inestable organización del sistema de atención de la salud.”[6]

 

“… se continúa invisibilizando al indígena del sistema, pues desde antes de la independencia se consideraba al indígena como un elemento del sistema económico, que debía resolver sus problemas de salud con los elementos de la naturaleza, aplicados por sus propios expertos, con objeto de salvar a sus familias de la ruina. En este sentido, se continúan implementando medidas de corte colonial, ya que el indígena sigue siendo separado del hospital y la botica.”[7]

 

La medicina tradicional como se la conoce a los instrumentos curativos que usa el indígena, no tiene o por lo menos antes no tenía una apertura para desenvolverse y así aportar al conocimiento. Lamentablemente la sociedad republicana no veía con buenos ojos a los remedios curativos, es por eso que muchas veces se resistían, porque querían parecerse a la sociedad burguesa de Europa. Todo lo que hacía el indígena era vista (aún podemos decir) como algo inferior, los que tenían cierto conocimiento de la ciencia como anti-científico y esta hacía dar cuenta que era nocivo para la salud. Pero digamos qué entendemos por medicina tradicional y cuáles son sus funciones.

 

1.1. Que es la medicina tradicional.

La medicina tradicional, en sentido genérico, es;

 

·         … el conjunto sistemático de creencia, nociones, conocimientos, prácticas de atención a la salud que existen conservándose a través de los siglos en las culturas “no científicas” como parte vital de sus estructura social.

 

·         En sus inicios se la ligó a la magia y a la religión.

 

·         La medicina tradicional considera la salud y la enfermedad como “fases que definen la armonía del universo. El hombre como parte integrante del cosmos, fusiona en euritmia con las restantes partes que lo componen; cuando el equilibrio se rompe, sobreviene la enfermedad y la muerte.

 

·         En la medicina indígena el cosmos es místicamente concebido como unidad indivisible en que se confunde lo que acostumbramos calificar como natural y sobrenatural”[8].

 

·         La medicina tradicional es la suma de todos los conocimientos teóricos y prácticos, explicables o no, utilizados para diagnóstico, prevención y supresión de trastornos físicos, mentales o sociales basados exclusivamente en la experiencia y en la observación y transmitidos verbalmente o por escrito de una generación a otra.

 

·         La medicina tradicional puede considerarse también como una firme amalgama de práctica médica activa y experiencia ancestral.

 

·         La Medicina Tradicional es la suma total de conocimientos, técnicas y procedimientos basados en las teorías, las creencias y las experiencias indígenas de diferentes culturas, sean o no explicables, utilizados para el mantenimiento de la salud, así como para la prevención, el diagnóstico, la mejora o el tratamiento de enfermedades físicas y mentales. En algunos países se utilizan indistintamente los términos medicina complementaria/alternativa/no convencional y medicina tradicional.”[9]

·         La medicina indígena es un sistema de salud ya que tiene su propia manera de diagnosticar y de elegir sus propios métodos de curación. Puede ser analizada desde el término “medicina tradicional”, ya que el conocimiento que envuelve es trasmitido de generación en generación. Sus métodos de sanación involucran la espiritualidad por dos razones: por una parte, toda vez que tiene como presupuesto que el que cura es el creador y el médico sólo es un canal entre éste y el paciente, y, por otra parte, ya que dichos métodos están diseñados para el espíritu. En este sentido, la medicina indígena tiene el propósito de que el paciente recupere su estado natural de armonía; esto se logra ayudándolo a que se reconcilie con Dios, con su familia y con la naturaleza. Se dice también que es una medicina alternativa debido a que no está comprendida en el concepto de medicina alópata o convencional.”[10]

 

La medicina tradicional es otra forma de acercamiento al ser humano, es una piedra en el zapato para la ciencia médica, es una forma más simple de curación y de eliminación del dolor. Como dice en el enunciado, al no poder combatir la ciencia medica con otros aspectos del conocimiento directo, la calificó de ser mágica, es decir; la medicina tradicional era un conjunto de técnicas y métodos que persiguen un dominio de las fuerzas de la naturaleza basado sustancialmente en la superstición, esto es, en creencias sin fundamento justificado en la eficacia de conjuros, hechizos o invocaciones a poderes ocultos. No obstante, el objetivo de la medicina tradicional era más grande que el objetivo de la medicina tradicional, su objetivo era el equilibrio, la unidad entre el mundo y el ser humano, ambas deben respetarse y cuidarse. Técnica, creencia y experiencia son características específicas de la medicina tradicional.

 



[1] Lic. Filosofía, Estudiante de Antropología (UMSA).
[2] Palabras del Dr. Gonzalo Aguirre Beltrán
[3] Donati, P. (1994). Manual de sociología de la salud. Madrid: Díaz de Santos, S.A. Fassin, D. (1992). Antropología y salud en comunidades indígenas. Quito: Abya-Yalar. Modena. M.E. (1990). Madres, médicos y curanderos. México: CIESAS.
[4] Hacemos referencia a la higiene personal, a la nutrición, al reposo y otros hábitos que son importantes para el equilibrio.
[5] Uriel Andrade Camacho,  La antropología social: una prospectiva en la salud pública, Maestría en Administración de Sistemas de Salud de la Universidad Veracruzana, Médicos y Odontólogos, Xalapa. Revista de Divulgación Científica y tecnológica, de la universidad Veracruzana. Volumen XVII, número 3, año 2004, septiembre- diciembre.
[6] Carmen Beatriz Loza V. Kallawaya, Reconocimiento mundial a una ciencia e los Andes, publicación realizada por el viceministerio de Cultura y la fundación cultural del BCB con el auspicio de la UNESCO. Bolivia, La Paz, 2004. 67.
[7] Ibíd.
[8] Guillermo Aguirre Beltrán. El rol de la medicina en las regiones de refugio. Ed. Instituto Nacional Indigenista, Mexico, 1980.
[9] Biblioteca Virtual en Salud, de los pueblos indígenas del Estado plurinacional de Bolivia http://pueblosindigenas.bvsp.org.bo/php/level.php?lang=es&component=50&item=3
 
[10] KÖNIG, Sara: “La medicina indígena un sistema de salud” En base a la entrevista a Teresa Rivas Salcido, Médico indígena maya.