sábado, 11 de julio de 2026

De la coca al poder: políticas públicas de sustitución de la economía de la coca y pobreza en Bolivia (1975–2004) de Fernando B. Salazar Ortuño

DE LA COCA AL PODER. Un poco de reflexión, este texto es un expediente de resistencia y una denuncia abierta. Este texto expone sin anestesia cómo las políticas de erradicación forzosa y el llamado "desarrollo alternativo" en Bolivia no se diseñaron para salvar a los campesinos de la miseria, sino en despachos extranjeros para cumplir metas geopolíticas dictadas por Washington.

Si leen este tetxto se van enfrentar a una realidad incómoda pero urgente: ¿por qué el desarrollo de una nación tiene que validarse con el visto bueno de una potencia extranjera, y qué pasa cuando la política social de un país se redacta en otro idioma?

El autor Salazar te hace notar que el corazón del conflicto, la hoja de coca nunca fue un debate moral para las familias del Chapare, sino el único escudo disponible contra el hambre ante un Estado profundamente ausente.

La respuesta oficial del gobierno hasta el 2004, no fue la inversión social, sino la bota militar, actuando como el brazo ejecutor de una "guerra contra las drogas" global que ignoró por completo las necesidades de su propia gente. Los programas de sustitución de cultivos fracasaron sistemáticamente, profundizando la precariedad y creando una nueva dependencia económica.

Esto me hace preguntar ¿es realmente criminal el campesino que siembra para que sus hijos coman, o es criminal el Estado que le quita el sustento sin ofrecerle alternativas reales de supervivencia?

Para Salazar, la historia dio un giro fascinante cuando el intento de arrancar la coca terminó sembrando la semilla de una revolución política sin precedentes. La persecución generó su propio antídoto: las federaciones cocaleras pasaron de ser movimientos sociales reprimidos por gases lacrimógenos a convertirse en una fuerza política nacional que cuestionó las bases del modelo neoliberal.

El desenlace de esta resistencia culminó en 2005 con la histórica llegada de Evo Morales al gobierno, transformando para siempre la relación entre el Estado, el campesinado e incluso el imperialismo.

Pero la pregunta es ¿cómo un movimiento sistemáticamente criminalizado por la narrativa global logró tomar el control democrático de todo un país?

Si leen este texto, es necesario responder preguntas que sacuden los discursos oficiales sobre la soberanía y la justicia social. Creo es importante cuestionarse si la "lucha contra las drogas" fue en realidad una causa noble o simplemente el pretexto perfecto para disciplinar poblaciones rebeldes y controlar territorios estratégicos.

Asimismo, resulta imperativo investigar quiénes se beneficiaron realmente con los millonarios fondos del desarrollo alternativo:

¿fueron los campesinos del trópico o la burocracia dorada de las agencias internacionales?

Al final del día, ¿puede hablarse honestamente de soberanía nacional cuando las decisiones que marcan la vida y la muerte en el campo se toman bajo extorsión financiera externa?

Creo que puede ser de utilidad este texto, porque te obliga a ver la coca no como un problema de seguridad, sino como un símbolo de identidad, dignidad y resistencia económica. Lo que el sistema intentó erradicar con químicos y soldados terminó germinando bajo la tierra como un proyecto político que llegó al poder.

Para terminar este comentario, creo que la gran interrogante que queda flotando en la mente de cualquier lector de la página es, si el poder establecido decide que una comunidad o un modo de vida debe ser destruido a toda costa, ¿qué otras formas de contrapoder y resistencia están naciendo en este mismo instante en los márgenes del mundo?

Haber chequeen el texto, para reflexionar


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